domingo, 18 de octubre de 2009
hay que aprovechar el momento...
martes, 22 de septiembre de 2009
No pares sigue sigue...
Me pareció pertinente titular este segmento con una frase de las librerías Ghandi ya que hoy les recomendaré dos novelas muy buenas que acabo de leer.
La primera es de Jorge Ibargüengoitia, se llama "Los pasos de López" y es básicamente del movimiento de Independencia mexicano, pero lo narra desde una perspectiva más humana, más creíble y no tan heroica ni tan perfecta. Me parece que es una muy buena opción para comenzar a abrir los ojos en cuanto a nuestros grandes héroes de la Independencia, en este caso comenzando con Hidalgo y algunos otros que ya se irán dando cuenta.
El segundo libro es de Santiago Roncagliolo y se llama “ Abril rojo" y se sitúa en una zona del Perú, nos narra la historia de un fiscal llamado Félix Chacaltana, este es investigador de asesinatos y justo de eso se trata el libro, de la averiguación que lleva acabo el fiscal de una serie de asesinatos los cuales parecen estar relacionados con un viejo conocido de todos: la agrupación Sendero Luminoso. Una excelente novela con un muy buen final.
Les recomiendo que lean cualquiera de estas dos novelas o mejor aun las dos
jueves, 17 de septiembre de 2009
Libertad
martes, 28 de julio de 2009
cuento
No más no me quiten lo poquito que traigo...
A penas lo dijo y al sargento le cambiaron los ojos: de la cachondes burlona que le desbordaba los parpados mientras le metía mano por el escote pasó a una mirada dura, llena de suspicacia. Estúpida. ¿Cómo fue a escapársele semejante babosada? Si no venían por dinero. Ellos sólo pasaban por su cariñito como cualquier noche, sobre todo en invierno, cuando el frío engarrota los músculos y hay que mover el cuerpo para entrar en calor.
El sargento, quien era un hombre alto, fornido, de carácter fuerte, casi machista, y sobre todo muy poco paciente. No se lo pensó dos veces y sacando la mano de aquel delicado y caliente cuerpo, golpeo con tal fuerza, aquella silueta femenina, que fue a dar al otro extremo de la habitación ¡Jamás vuelvas a decirnos semejante estupidez! ¿No te das cuenta que gracias a nosotros tienes lo que tienes? Le dijo el sargento, con una voz similar a la que hacía cuando mandaba castigar a los soldados indisciplinados que no lo obedecían. Pero qué se ha creído esta chiquilla del demonio. Pensó. Todavía que nosotros cuidamos su changarrito, y le hacemos un favor al despojarla de esa calentura. Todavía se digna a pedirnos semejante pendejada. Mira mi niña. Le dijo con un tono sarcástico y burlón. Lo único que tu traes, que me importa quitarte, son esos calzonzotes de abuela. Así que cállate, y has lo que sabes. Ella, sumisa como la noche anterior, y como todas las noches pasadas, se puso de pie, caminó hasta donde estaba el sargento. Lo miró, le cerro el ojo, sonrío, y le dijo con un acento pueblerino. Perdóneme mi sargento, yo sé que usted es todo lo que tengo. Por favor no se enoje conmigo. Sabe cuanto lo quiero, y… no había terminado de suplicar, cuando el sargento la sujetó del brazo, la atrajo hacia su cuerpo, la miró directo a los ojos, y la besó como si fuera el último beso que fuera a dar en toda su vida. No más no se me apendeje. Le dijo él. Ahora, écheles una mano a mis soldados, que vienen cansados y deseosos de usted.
No le tomó más de una hora satisfacer a los catorce soldados que habían esperado afuera, con ansia su turno. Cuando terminó con ellos, se acerco a su sargento y le dijo. Ahora va usted. Ya sabe como me gusta. Demuéstreme su rango pues. Y rífese como los grandes. El sargento se paró, la miró de reojo. No dijo nada y subió. Ella le siguió. Mientras subía, el sargento alcanzó a notar que la mujer se miraba los senos. Ya sé qué es lo que quieres mi reina. Pensó. Esos pechos tuyos, me los comeré con tal furia, que vas a gozar como nunca.
En cuanto llegaron al cuarto de ella, el sargento comenzó a desnudarse, ella le pidió que no se apresurara, que debía ir al baño, pero que se pusiera cómodo, por que jamás volvería a tener una noche como la que tendría ese día. Ps ya veremos. Dijo el sargento con seguridad. Se lo aseguro mi sargento, ni una noche más como esta. Al salir ella del baño, él la esperaba con un deseo casi interminable, la deseaba, quería despojarla de aquellas faldas largas y holgadas, quería tocarla, sentirla; anhelaba besarle todo el cuerpo, estremecerla, regodearse en sus senos enormes. Quería tanto hacerle el amor. Vente con tu sargento. Sabes cuanto te deseo y te amo. Esta vez, el sargento lo había dicho con tal delicadez, que su voz pareció un susurro dentro del cuarto. Ella se recostó junto a él. No lo vio ni de reojo. pero sabía perfectamente cuales eran los gestos y la posición que tenía el sargento. Ahora si mi sargento. Quíteme este pinché frío que traigo. Y así comenzaron. Uno hacía el amor, la otra se quitaba el frío de invierno.
Habiendo terminado, y cuando el sargento estuvo completamente exhausto. Ella se levantó. Se dirigió al baño, no tardo más de diez segundos. El sargento apenas la vio salir del baño, notó que prestaba demasiada atención a sus senos. Soy todo un semental carajo. Se dijo a él mismo con una satisfacción inigualable. Y entonces volvió a dormir. Al despertar, ya con las energías recargadas, se dio cuenta que se encontraba absolutamente solo en la habitación. Enseguida supo, que ella se había marchado. ¿a dónde iría? ¿por qué se había marchado? Se preguntó. Bajó las escaleras como si huyera de alguien, no había terminado de abotonarse la camisa, cuando se detuvo. Entonces se dio cuenta. Esa perra. Pensó. Maldita estúpida, me ha engañado. Corrió entonces a su campamento. Preguntó por ella a todos los soldados a su cargo. Nadie la había visto desde la noche anterior. Uno de los soldados le preguntó al sargento, por qué la buscaba con tanta desesperación. Él ignoró la pregunta. Sólo podía pensar en cómo lo había engañado aquella mujer a la que había llamado con tantos insultos. No podía imaginarse que esa india, lo hubiera manipulado durante todo un año entero. Y entonces recordó esas palabras que lo habían hecho enfurecer la noche anterior: no más no me quiten lo poquito que traigo. Esa estúpida me había usado para poder salir del pueblo con…
Entre el odio y el odio...
Hoy seré franco con ustedes, me siento de la chingada. Hoy tenía una entrevista con la Doctora con la que trabajo y de quien soy becario y no me pude presentar, de ahí iba ir a ver a mi chica ( Te amo jeje), iríamos a ver Harry Potter de la cual me dicen que no está tan buena, que según es más una historia de amor, tirándole a telenovela de Televisa, aun así soy fan y quiero verla, tal vez saliendo iríamos a su casa y ahí estaríamos sin hacer nada más que ver la tele o platicando; sin embargo nada de eso se cumplirá, al menos no hoy, esté día me atacó un maldito virus que se hace llamar gripa, ese maldito virus les he de contar le agrada mucho mi cuerpo ya que seguido me ataca, pero hoy justo hoy me atacó de una manera brutal, no puedo levantarme de cama, tengo demasiado fluido nasal y me revienta la garganta…
Así que hoy yo decreto el día de odiar con toda el alma al virus de la gripa… Te Odio!!
lunes, 20 de julio de 2009
Resucitación...
Son exactamente las dos y cincuenta y un minutos, y hoy lunes veinte de julio del dos mil nueve, vuelvo a escribir en mi blog.
Como todos aquellos que me llegaron a seguir saben, este blog fue creado gracias a la influenza, desgraciadamente para el blog, en cuanto termino la misma, también terminó la vida del blog, sin embargo hoy quiero volver a escribir, hoy lo resucitare y haré un mejor trabajo con él. Volveremos a ser amigo, y volveré a escribir cosas tontas, estúpidas e irreverentes.
Espero me vuelvan a leer y seguiré tratando de revivir a este pobre y moribundo blog...
sábado, 9 de mayo de 2009
Racismo Mundial...
Pareciera que las consecuencias de la influenza no son tan graves en las personas, es decir individualmente hablando, como lo son en la sociedad en general. Y lo digo basándome en hechos acontecidos a lo largo de la epidemia que desafortunadamente tuvo lugar en México, que insisto y ratifico, pudo haber sucedido en cualquier parte del mundo.
Y es que qué decir de los gobiernos de aquellos países "amigos" que cancelaron todos los vuelos y cerraron sus fronteras a nuestros compatriotas, o qué decir de los chinos que trataron como ratas de laboratorio a mexicanos completamente sanos, o de los haitianos, que según palabras de nuestro "querido" presidente Felipe Calderón, se están muriendo de hambre, y a pesar de ello, regresaron un cargamento de comida que mando nuestro gobierno.
Entonces ya no entendí nada, porque resulta ahora, que los únicos dos países que realmente nos han apoyado son España, quienes irónicamente en el siglo XVI, trajeron una de las epidemias más fuertes que se han dado en México, y nuestro amado y siempre querido vecino del norte, los Estaos Unidos de Norteamérica, quienes cabe decir el apoyo es superfluo, ya que hasta playeras están haciendo.
Pero entonces sólo queda una cosa por decir, qué pasa con el famosísimo y tan defendido pensamiento de que todos contra el racismo. Y es importante decir, que si vamos a pedir un trato justo y no racista fuera de México, tenemos que comenzar no siéndolo nosotros mismo, y pidiendo a nuestras autoridades y gobernantes, que moderen su lenguaje y sus declaraciones, que lo único que hacen, es avivar las llamas del odio a los chilangos.
lunes, 4 de mayo de 2009
miel sobre hojuelas..
Hoy mientras me iba enterando que por fin nuestro enclaustramiento por fin llegaría a su fin, y mientras me imaginaba todo lo que al fin llegaría a hacer, me di cuenta de que no todo es miel sobre hojuelas como dice mi madre. No, no todo esta bien, de hecho nada esta bien, nuestros lugares de recreación no abrirán en un buen rato, al menos hasta que la alarma sanitaria así lo diga, es decir, lo único que abrirán son las escuelas, cosa que sinceramente ya deseaba muchísimo, pero que al pasar una o dos semanas, regresare al estado zombie que todos los estudiantes del mora tenemos, y cuando regrese a ese estado, suplicaré e imploraré, que llegue una ataque de influenza otra vez, y sobre todo por que los lugares en donde normalmente este estado zombeatico bajaba su nivel, es decir cines, bares, todos esos lugares, están cerrados, y así estarán por no se cuanto tiempo.
Si, por fin saldremos de nuestras casas, por fin veremos el sol brillar, por fin el aire rozará nuestro rostro, y por fin tendremos contacto humano fuera de nuestra familia ¿Pero hasta cuándo será todo felicidad?
viernes, 1 de mayo de 2009
Entre sueños...
Primero que nada una disculpa por tardarme tanto en escribir de nuevo. Lo que sucedió fue que por la influenza tuve que emigrar de la ciudad.
La verdad es que todo ese asunto de la influenza ya me aburre. Todo lo que escucho es infectados por aquí, muertos por allá, lávate las manos, no estornudes, no salgas. Ya no puedo más, quiero regresar a mi casa, quiero ver a mis amigos, quiero verte, quiero ir al escuela, quiero que no nos quiten vacaciones, en fin quiero que se acabe esta maldita epidemia.
Hoy además de contarles mi negatividad, quiero contarles mi sueño de ayer. Estaba en una China muy diferente a la que conocemos, yo por supuesto, era mexicano, sin embargo era el líder de un ejercito de ninjas, todos ellos eran los guerreros más fuertes y mejores adiestrados de toda China. Como suele suceder en los sueños, estábamos en una lucha contra otro ejercito, yo era el mejor luchador de todos, pero justo cuando estábamos a punto de perder, cuando me iban a cortar la cabeza, uno de los generales del otro bando me dijo... ¡Ya párate huevón! Efectivamente, era mi padre que ya quería ir a desayunar... ¡Ash!
domingo, 26 de abril de 2009
¡Diez días de!... ¿Vacaciones?
Hoy desperté con la felicidad en mi rostro. Sí, se confirmó lo que veníamos sospechando todos acerca de la suspensión de clases. Ayer el secretario de salud José Ángel Córdova Villalobos reafirmo esto; en ese momento pensé "¡A huevo vacaciones!"y seguido no pensé más en el tema en todo el día.
Hoy me voy a Acapulco con mi familia, cosa que ciertamente no me inspira mucho, yo no quería ir, quería pasar mis "vacaciones" aquí en el valle influenciatico, quería convivir con el virus de las personas, quería usar tapa bocas cada que saliera, en fin nada de eso podré hacer. Sin embargo, cuando me puse a pensar seriamente en el tema de nuestras llamadas "vacaciones epidémicas", llegué a la conclusión que en realidad no son ni cercanas a esto; y les explico, en primer lugar, supongo que todos los que tenemos trabajos que entregar esta semana y la próxima, los tendremos que entregar el miércoles llegando de nuestro "descanso", teniendo que trabajar esta semana y media; segundo, de verdad creen que las escuelas van a dejar que nos salgamos con la nuestra de faltar toda una semana y media sin hacernos nada, no creo, la verdad es que el as bajo la manga de nuestras queridas instituciones es recorrer dos semanas las clases, tomando semanas de las verdaderas vacaciones.
Entonces llegue a la conclusión que si en algún momento llegué a tener un cierto romance con la epidemia porcina, éste a llegado a su fin por tocar mis sagradas vacaciones... !Te odio influenza porcina!
sábado, 25 de abril de 2009
¿Del cuerpo o del cerebro?
En cuanto se fueron regresé a dormir a mi cama, dos horas más tarde, desperté con comezón en la garganta, estornudando demasiado y con una inmensa cantidad de fluido mucoso (mocos para quien no lo sepa). Enseguida pensé "vale madres ya tengo la innombrable", me paré en seguida, busqué a mi madre y nos fuimos al doctor.
Llegamos al consultorio, yo obviamente llevaba mi tapa bocas azul, ese azul que no combina con nada. Me recibió el doctor, y tras una larga charla de los síntomas que me atosigaban y después de una minuciosa revisión de mis bronquios, garganta y oídos me dijo: "¿si sabes lo que significa la sugestión?", no creo que sea importante que les diga que en realidad sólo tengo una pequeña gripa, pero sinceramente yo en la mañana me sentía mal y hasta me veía hospitalizado en cuarentena en algún hospital del IMSS.
Creo que la influenza no ha llegado a mi cuerpo aun y la verdad no creo que llegue, a donde creo que ya llegó y no sólo a mi me a sucedido, es a mi cerebro... ¡Maldición ya no voy a ver la Tele!
Y el ocio dijo... que se haga el blog...
Y es que ayer me dormí con la alegre noticia de que hoy viernes no habría clases, irónicamente los viernes no voy a clases, pero por alguna razón que hasta estos momentos desconozco estaba feliz. En fin, hoy que desperté y supe que no habría movimiento alguno en la ciudad, mi felicidad se vino abajo, me invadió un mal genio enorme y lo peor llegó a mí ese ocio.
Hoy quería fichar, sí fichar, sin albur, quería ir a la biblioteca del mora a leer, quería salir carajo, quería beber, quería ir al cine, en fin hoy, justamente hoy, quería hacer tantas cosas, y sin embargo el ocio dijo... que se haga el blog...