sábado, 9 de mayo de 2009

Racismo Mundial...

Pareciera que las consecuencias de la influenza no son tan graves en las personas, es decir individualmente hablando, como lo son en la sociedad en general. Y lo digo basándome en hechos acontecidos a lo largo de la epidemia que desafortunadamente tuvo lugar en México, que insisto y ratifico, pudo haber sucedido en cualquier parte del mundo.

Y es que qué decir de los gobiernos de aquellos países "amigos" que cancelaron todos los vuelos y cerraron sus fronteras a nuestros compatriotas, o qué decir de los chinos que trataron como ratas de laboratorio a mexicanos completamente sanos, o de los haitianos, que según palabras de nuestro "querido" presidente Felipe Calderón, se están muriendo de hambre, y a pesar de ello, regresaron un cargamento de comida que mando nuestro gobierno. 

Entonces ya no entendí nada, porque resulta ahora, que los únicos dos países que realmente nos han apoyado son España, quienes irónicamente en el siglo XVI, trajeron una de las epidemias más fuertes que se han dado en México, y nuestro amado y siempre querido vecino del norte, los Estaos Unidos de Norteamérica, quienes cabe decir el apoyo es superfluo, ya que hasta playeras están haciendo.

Pero entonces sólo queda una cosa por decir, qué pasa con el famosísimo y tan defendido pensamiento de que todos contra el racismo. Y es importante decir, que si vamos a pedir un trato justo y no racista fuera de México, tenemos que comenzar no siéndolo nosotros mismo, y pidiendo a nuestras autoridades y gobernantes, que moderen su lenguaje y sus declaraciones, que lo único que hacen, es avivar las llamas del odio a los chilangos.

 

 

lunes, 4 de mayo de 2009

miel sobre hojuelas..

Hoy mientras me iba enterando que por fin nuestro enclaustramiento por fin llegaría a su fin, y mientras me imaginaba todo lo que al fin llegaría a hacer, me di cuenta de que no  todo es miel sobre hojuelas como dice mi madre. No, no todo esta bien, de hecho nada esta bien, nuestros lugares de recreación no abrirán en un buen rato, al menos hasta que la alarma sanitaria así lo diga, es decir, lo único que abrirán son las escuelas, cosa que sinceramente ya deseaba muchísimo, pero que al pasar una o dos semanas, regresare al estado zombie que todos los estudiantes del mora tenemos, y cuando regrese a ese estado, suplicaré e imploraré, que llegue una ataque de influenza otra vez, y sobre todo por que los lugares en donde normalmente este estado zombeatico bajaba su nivel, es decir cines, bares, todos esos lugares, están cerrados, y así estarán por no se cuanto tiempo.

 

Si, por fin saldremos de nuestras casas, por fin veremos el sol brillar, por fin el aire rozará nuestro rostro, y por fin tendremos contacto humano fuera de nuestra familia ¿Pero hasta cuándo será todo felicidad?

viernes, 1 de mayo de 2009

Entre sueños...

Primero que nada una disculpa por tardarme tanto en escribir de nuevo. Lo que sucedió fue que por la influenza tuve que emigrar de la ciudad. 

La verdad es que todo ese asunto de la influenza ya me aburre. Todo lo que escucho es infectados por aquí, muertos por allá, lávate las manos, no estornudes, no salgas. Ya no puedo más, quiero regresar a mi casa, quiero ver a mis amigos, quiero verte, quiero ir al escuela, quiero que no nos quiten vacaciones, en fin quiero que se acabe esta maldita epidemia.

Hoy además de contarles mi negatividad, quiero contarles mi sueño de ayer. Estaba en una China muy diferente a la que conocemos, yo por supuesto, era mexicano, sin embargo era el líder de un ejercito de ninjas, todos ellos eran los guerreros más fuertes y mejores adiestrados de toda China. Como suele suceder en los sueños, estábamos en una lucha contra otro ejercito, yo era el mejor luchador de todos, pero justo cuando estábamos a punto de perder, cuando me iban a cortar la cabeza, uno de los generales del otro bando me dijo... ¡Ya párate huevón! Efectivamente, era mi padre que ya quería ir a desayunar... ¡Ash!